Retablo de la Virgen del Rosario
El retablo de la Virgen del Rosario, se realizó a petición de sor María de la Resurrección en 1593, siendo profesa en el monasterio. Como los retablos mencionados con anterioridad mantienen una estructura arquitectónica del tipo de arco triunfa y su autoría pertenece también a Miguel Adán.
La estructura del retablo se compone de dos cuerpos, el inferior, constituido por el arco, las imágenes de bulto redondo y una pintura sobre tabla; y el superior formado por el ático.
Respecto al cuerpo inferior, la imagen de la Virgen del Rosario preside el centro del conjunto realizada en bulto redondo colocada dentro de una hornacina rectangular y apoyada sobre una peana junto a las esculturas de Santo Domingo de Guzmán y Santo Tomás de Aquino, portando éste un pequeño templo que simboliza a la Iglesia, y ubicados también en el interior de dos hornacinas con remate curvo. Este conjunto escultórico se halla flanqueado por los quince misterios, situándose los Evangelistas y Padres de la Iglesia en el pedestal y los santos dominicos y franciscanos más relevantes situados en la rosca del arco.
Sobre la escultura de la Virgen del Rosario se localiza una pintura sobre tabla de finales del siglo XV de Santa María del Pópulo; a cada lado se aprecian dos relieves de la Tota Pulchra y la Inmaculada Concepción, y en las enjutas del arco se representa a San Juan Bautista y Santo Domingo y Santa Catalina y Santa Bárbara. El resto del retablo está compuesto por relieves dispuestos a la derecha los misterios dolorosos, a la derecha y en el ático los misterios gloriosos y a la izquierda los gozosos.
Por otro lado el ático está dividido en cinco cuerpos rematados por frontones triangulares y curvos intercalados, siendo el central de mayor altura representando la iconografía de la Coronación de la Virgen por la Santísima Trinidad o quinto misterio glorioso del rosario rematado con un escudo decorativo. Los relieves contiguos representas ángeles y en los extremos se representan el quinto misterio gozoso, en el lado izquierdo y el doloroso en el derecho.
En cuanto a la iconografía que se refleja en el retablo es de un absoluto carácter dominico, apareciendo la Virgen del Rosario rodeada por los quince misterios dolorosos, gozosos y gloriosos con la intención de que los fieles mientras rezaban mirasen atentamente cada escena que allí se plasmaba. Es una factura artística con un acentuado clasicismo y escrupuloso trato de los detalles incentivando el realismo de las imágenes gracias a la acertada policromía aplicada.
Se pueden distinguir las siguientes escenas en la iconografía representada: en la base se localiza a Eva; San Juan y San Lucas; San Gregorio y San Jerónimo; Santo Domingo recibiendo el báculo y las Epístolas de San Pedro y de San Pablo; San Agustín y San Ambrosio; San Mateo y San Marcos; y Adán. Continuando hacia arriba se ubican en la rosca del arco el Nacimiento de la Virgen; San Pío V, San Diego de Alcalá y San Vicente Ferrer; San Francisco y San Pedro Mártir; San Antonio, San Telmo y San Buenaventura; y Presentación de la Virgen. Así mismo, en el ático se localizan dos ángeles. Por último se representan también los Misterios Gozosos; los Misterios Gloriosos los Misterios Dolorosos.



