{"id":2002,"date":"2025-08-01T09:00:20","date_gmt":"2025-08-01T07:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/?p=2002"},"modified":"2025-08-01T22:19:25","modified_gmt":"2025-08-01T20:19:25","slug":"santo-domingo-de-guzman-la-formacion-de-un-caballero-medieval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/en\/santo-domingo-de-guzman-la-formacion-de-un-caballero-medieval\/","title":{"rendered":"SANTO DOMINGO DE GUZM\u00c1N &#8211; LA FORMACI\u00d3N DE UN \u00abCABALLERO\u00bb MEDIEVAL"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2002\" class=\"elementor elementor-2002\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-640294c e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"640294c\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6f51f87 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6f51f87\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P.<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-37b79d9 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"37b79d9\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8a4e071 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"8a4e071\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5b274bf elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5b274bf\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La \u00e9poca medieval hispana no puede entenderse sin la consideraci\u00f3n del sector de la caballer\u00eda. Formaba una parte necesaria para conseguir metas, en una sociedad en la que se necesitaba vivir muy despiertos en la defensa de territorios. No pod\u00edan permitirse otra cosa que la unir, en ocasiones, los instrumentos de labranza para arrancar de la tierra cuanto se necesitaba para vivir, con las armas para defender la propia vida, la de sus ganados y los terrenos de la propiedad de los se\u00f1ores feudales.<\/p><p>De hecho, fue muy dif\u00edcil ajustarse a los linderos de la defensa y, con mucha frecuencia, se traspasaron las lindes que separaban la custodia, de los ataques, a impulso no pocas veces de ambiciones, odios, humillaciones, venganzas y avasallamiento de los semejantes. Existieron caballeros que custodiaron territorios y caminos y tambi\u00e9n caballeros que hicieron de las guerras su principal ocupaci\u00f3n.<\/p><p>En un clima, adem\u00e1s, de \u00abreconquista\u00bb santo Domingo descubri\u00f3 que las guerras no hab\u00edan cesado de encenderse, terminando, en ocasiones, en victorias y, otras, en amargas derrotas que arruinaban reinos enteros y terminaban en hambrunas persistentes. <br \/>En este contexto comenz\u00f3 a formarse Domingo. <br \/>Ninguno de sus hermanos eligi\u00f3 la rama de la caballer\u00eda armada. Que lo fuera su padre, no se encuentra apoyo documental para afirmarlo. Es verdad que en la \u00faltima parte del siglo XIII se conservaba un recuerdo en Caleruega llevado al escrito por el dominico fr. Rodrigo de Cerrato. Durante un cierto tiempo F\u00e9lix estuvo ausente de Caleruega y Juana, su mujer, don\u00f3 a los pobres el vino que se reservaba en una famosa cuba. El c\u00f3dice original no da ninguna pista acerca del lugar en que estuvo Felix. Por tanto, es fruto de la fantas\u00eda el formular alg\u00fan tipo de hip\u00f3tesis.<\/p><p>Lo seguro es que la familia era partidaria y, en especial, para sus hijos Domingo, Man\u00e9s y Antonio, de otra \u00abcaballer\u00eda\u00bb bien armada, pero no con espadas y lanzas, sino con el armamento propio del esp\u00edritu. Interesa de modo especial seguir las huellas de Domingo desde que ten\u00eda unos 13 a\u00f1os hasta que lleg\u00f3, por lo menos, a los 23.<\/p><p>Tempranamente fue ayudado por un t\u00edo arcipreste a iniciarse al \u00abmodo eclesi\u00e1stico\u00bb, en la lengua latina, Sagrada Escritura, servicios lit\u00fargicos, cultura general. Le sirvi\u00f3 de puente para acceder al Estudio de Palencia, germen de la primera universidad de Espa\u00f1a. En Palencia se centr\u00f3 en las ciencias naturales, matem\u00e1ticas, cosmolog\u00eda, en una palabra, en la filosof\u00eda del tiempo, donde ya entraba en contacto con obras isidorianas como las famosas Etimolog\u00edas. En estos quehaceres transcurri\u00f3 cuatro cursos.<\/p><p>Tendencia clara de santo Domingo fue la teolog\u00eda, con base s\u00f3lida en la Palabra revelada y en el ejercicio del pensamiento. Ten\u00eda colocado su tesoro en la vivencia y reflexi\u00f3n continuada del misterio de Dios. Muy tempranamente traz\u00f3 de \u00e9l una biograf\u00eda, escrita por su contempor\u00e1neo y sucesor al frente del la Orden de Predicadores, el beato Jord\u00e1n d Sajonia.<\/p><p>Escrib\u00eda as\u00ed: \u00abCorri\u00f3 con presteza al estudio de la teolog\u00eda, y comenz\u00f3 a llenarse de vehemente admiraci\u00f3n en su entrega a la Sagrada Escritura, mucho m\u00e1s dulce que la miel para su paladar [Sal 118,103]. En estos estudios sagrados pas\u00f3 cuatro a\u00f1os, durante los cuales no sal\u00eda de su admiraci\u00f3n al beber de manera tan incesante y con tanta avidez en los arroyos de la Sagrada Escritura, de modo que, por la infatigable ansia de aprender, pasaba las noches casi sin dormir. La verdad que entraba por sus o\u00eddos, depositada en el seno profundo de la mente, la reten\u00eda en su tenaz memoria. Estas cosas, captadas con facilidad, las regaba con los piadosos afectos de su ingenio, y de todo ello germinaban obras de salvaci\u00f3n\u00bb.<\/p><p>Las obras de salvaci\u00f3n acompa\u00f1aron al joven Domingo y tuvo la oportunidad de manifestarlas bien a las claras cuando se desat\u00f3 una carest\u00eda bastante extendida. Nada mejor que continuar d\u00e1ndole la palabra a su bi\u00f3grafo apenas mencionado: \u00abPor el tiempo en que continuaba estudiando en Palencia se desencaden\u00f3 una gran hambre por casi toda Espa\u00f1a. Entonces \u00e9l, conmovido por la necesidad de los pobres y ardiendo dentro de s\u00ed en amor de compasi\u00f3n se resolvi\u00f3, con un solo acto, obedecer, a la vez, los consejos del Se\u00f1or y reparar en cuanto pudiera la miseria de los pobres que mor\u00edan de hambre. Vendi\u00f3, pues, los libros que pose\u00eda, aunque le eran verdaderamente necesarios, con todo su ajuar de estudiante, fundando una cierta limosna. Distribuy\u00f3 y don\u00f3 lo suyo a los pobres (Sal 111,9]. Con su ejemplo de piedad provoc\u00f3 de tal modo a otros estudiantes te\u00f3logos y maestros que, cayendo en la cuenta de su dejadez, en contraste con la generosidad del joven, abundaron desde entonces en limosnas m\u00e1s crecidas\u00bb.<\/p><p>La expresi\u00f3n latina es \u00e9sta: \u00abEleemosinam quandam instituens\u00bb, instituyendo o fundando una limosna. Cre\u00f3, en consecuencia, una instituci\u00f3n, un local de limosna, un albergue. Todav\u00eda hoy en edificios medievales, puede leerse esta o parecida inscripci\u00f3n: \u00abDomus eleemosin\u00e6\u00bb, \u00abCasa de la almoina\u00bb, casa de la limosna. Eran los antecedentes de lo que m\u00e1s tarde se llamaron \u00absantos hospitales\u00bb, \u00abhospicios\u00bb, \u00abhospeder\u00edas\u00bb, muchas veces lugares de acogida para los pobres, enfermos, peregrinos, y para cuantos necesitaran de la caridad cristiana.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P. La \u00e9poca medieval hispana no puede entenderse sin la consideraci\u00f3n del sector de la caballer\u00eda. Formaba una parte necesaria para conseguir metas, en una sociedad en la que se necesitaba vivir muy despiertos en la defensa de territorios. 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