{"id":2018,"date":"2025-08-03T21:17:15","date_gmt":"2025-08-03T19:17:15","guid":{"rendered":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/?p=2018"},"modified":"2025-08-03T21:21:32","modified_gmt":"2025-08-03T19:21:32","slug":"cultivo-un-corazon-sensato-que-recibio-en-regalo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/en\/cultivo-un-corazon-sensato-que-recibio-en-regalo\/","title":{"rendered":"CULTIV\u00d3 UN CORAZ\u00d3N SENSATO QUE RECIBI\u00d3 EN REGALO"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2018\" class=\"elementor elementor-2018\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-af38fa5 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"af38fa5\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d7928e4 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"d7928e4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\"><div data-id=\"640294c\" data-element_type=\"container\" style=\"font-family: Montserrat;font-size: 14px;font-style: normal;font-weight: 400;--flex-wrap: initial;--justify-content: initial;--align-items: initial;--align-content: initial;--gap: 20px 20px;--flex-basis: auto;--flex-grow: 0;--flex-shrink: 1;--order: initial;--align-self: initial;align-self: auto;flex: 0 1 auto;--border-radius: 0;--border-top-width: 0px;--border-right-width: 0px;--border-bottom-width: 0px;--border-left-width: 0px;--border-style: initial;--border-color: initial;--container-widget-width: 100%;--container-widget-height: initial;--container-widget-flex-grow: 0;--container-widget-align-self: initial;--content-width: min(100%,1140px);--width: 100%;--min-height: initial;--height: auto;--text-align: initial;--margin-top: 0px;--margin-right: auto;--margin-bottom: 0px;--margin-left: auto;--padding-top: 10px;--padding-right: 10px;--padding-bottom: 10px;--padding-left: 10px;--position: relative;--z-index: revert;--overflow: visible;--row-gap: 20px;--column-gap: 20px;--overlay-mix-blend-mode: initial;--overlay-opacity: 1;--overlay-transition: 0.3s;--e-con-grid-template-columns: repeat(3,1fr);--e-con-grid-template-rows: repeat(2,1fr);border-radius: 0px;height: auto;min-height: auto;overflow: visible;position: relative;width: 100%;z-index: auto;--flex-wrap-mobile: wrap;--margin-block-start: 0px;--margin-block-end: 0px;--margin-inline-start: auto;--margin-inline-end: auto;--padding-inline-start: 10px;--padding-inline-end: 10px;--padding-block-start: 10px;--padding-block-end: 10px;--border-block-start-width: 0px;--border-block-end-width: 0px;--border-inline-start-width: 0px;--border-inline-end-width: 0px;text-align: start;--container-max-width: 1140px;--widgets-spacing: 20px 20px;--widgets-spacing-row: 20px;--widgets-spacing-column: 20px;max-width: 100%;--display: flex\"><div style=\"font-size: 14px;text-align: start;gap: 20px;height: 40px;max-width: min(100%, 1140px);width: 813.2px;flex-flow: column;align-items: normal\"><div data-id=\"6f51f87\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\" style=\"font-size: 14px;align-self: auto;flex: 0 1 auto;align-items: normal;flex-flow: row;gap: 20px;--widgets-spacing: 20px 20px;--widgets-spacing-row: 20px;--widgets-spacing-column: 20px\"><div style=\"font-size: 14px;height: 20px\"><h2>Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P. - Domingo XVIII del tiempo ordinario<span style=\"font-size: 20px;font-weight: 600\"><\/span><\/h2><\/div><\/div><\/div><\/div><\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-715b0a7 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"715b0a7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f66f0ca e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"f66f0ca\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-229a2e8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"229a2e8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La palabra coraz\u00f3n conduce en la Biblia a destacar la interioridad del ser humano y, en primer lugar, los arcanos de la intimidad misma de Dios. En \u00e9l radican los sentimientos divinos, desde la comparaci\u00f3n con el variado sentir que se experimenta en lo profundo del hombre.<\/p><p>Desde la consideraci\u00f3n de la persona de Jes\u00fas, destaca \u00e9l mismo que su coraz\u00f3n es humilde y transmisor de un descanso \u00fanico, est\u00e1 abierto al perd\u00f3n, es sensible y compasivo, infunde seguridad, es un tesoro del que fluye todo bien, est\u00e1 disponible para secundar los planes de Dios.<\/p><p>Nuestro coraz\u00f3n, en concreto, est\u00e1 llamado por la revelaci\u00f3n a la sensatez, la limpieza que conduce a ver a Dios; debe ser recto y bien intencionado, sin albergar dentro de \u00e9l la maldad, sin embotarse, cercano siempre a Dios, lejano de todo tipo de maquinaci\u00f3n que conduzca a obrar el mal; est\u00e1 hecho para amar y no se ha de amoldar a la dureza.<\/p><p>En verdad, el mensaje b\u00edblico de este domingo se dirige a cultivar la plenitud del coraz\u00f3n, algo tan alejado de la superficialidad, vaciedad y desasosiego continuo. <br \/>La misericordia de Dios proporciona alegr\u00eda y j\u00fabilo. Adem\u00e1s, hace pr\u00f3speras las obras de nuestras manos en la b\u00fasqueda incesante de los bienes de arriba, donde Cristo est\u00e1 sentado a la derecha de Dios.<\/p><p>El tesoro para conservar con esmero es el que perdura en el bien que estamos llamados a hacer a los dem\u00e1s, que es un camino seguro para que se aumenten nuestros haberes, este g\u00e9nero de posesiones no precisan de construcciones de graneros m\u00e1s amplios.<\/p><p>Un ejemplo acabado de disc\u00edpulo de Cristo lo hallamos en santo Domingo para cuya fiesta nos venimos preparando. <br \/>Can\u00f3nigo regular de Osma se atestigua que consigui\u00f3 en la consecuci\u00f3n de una gran pureza de coraz\u00f3n. Se consideraba el \u00faltimo por la humildad del coraz\u00f3n, pero el primero en la santidad.<\/p><p>\u00abComo olivo floreciente de frutos y como cipr\u00e9s que se alza hasta las nubes, consum\u00eda los d\u00edas y las noches en la iglesia, se entregaba sin interrupci\u00f3n a la plegaria y, como si quisiera recuperar el tiempo dedicado a la contemplaci\u00f3n, apenas comparec\u00eda fuera de la cerca del monasterio. Tarea principal de un can\u00f3nigo regular era la celebraci\u00f3n del culto divino, en meditaci\u00f3n asidua de la Palabra de Dios. Llegaban a aprender de memoria muchos de sus fragmentos.<span style=\"font-size: 14px;\">\u00a0<\/span><\/p><p>No es extra\u00f1o, pues, que salmodiaran de memoria, sin valerse de libros corales para ello. Los cantorales les serv\u00edan para recordar o ensayar antes el oficio. El antifonario o el gradual no se colocaron sobre el pupitre del coro hasta la segunda parte del siglo XIII.<\/p><p>Parec\u00eda a fray Luis de Granada que, con mucha raz\u00f3n, compet\u00eda a santo Domingo esta alabanza, aunque pudiera extra\u00f1ar que confluyeran en una sola persona \u00abpropiedades de dos cosas tan distantes, como son el cipr\u00e9s alto y est\u00e9ril, y la oliva baja y fecunda.<\/p><p>Mas sin duda lo uno y lo otro conviene a este bienaventurado Padre, pues como oliva fructuosa daba olio de misericordia para socorro de los pr\u00f3jimos, ocup\u00e1ndose en la vida activa, y como cipr\u00e9s, que todo se va a lo alto, sub\u00eda con movimientos de amor a los ejercicios de vida contemplativa.<span style=\"font-size: 14px;\">\u00a0<\/span><\/p><p>Y as\u00ed abrazaba en uno ambas hermosuras de oliva y de cipr\u00e9s, tomando de la una la fecundidad, dejada la bajeza, y del otro la alteza, dejada la esterilidad\u00bb. (Memorial de la vida cristiana, II,)<\/p><p>Dios le hab\u00eda otorgado la gracia singular de llorar por los pecadores, por los desdichados y por los afligidos. Gestaba sus calamidades en lo \u00edntimo del sagrario de su compasi\u00f3n, y el amor que le quemaba por dentro sal\u00eda bullendo al exterior en forma de l\u00e1grimas. Las l\u00e1grimas y sollozos lo acompa\u00f1aron con mucha frecuencia en su oraci\u00f3n, pero sobre todo cuando celebraba el misterio del cuerpo y de la sangre del Se\u00f1or.<\/p><p>FELIZ DOMINGO EN LA NOVENA DE SANTO DOMINGO<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P. &#8211; Domingo XVIII del tiempo ordinario La palabra coraz\u00f3n conduce en la Biblia a destacar la interioridad del ser humano y, en primer lugar, los arcanos de la intimidad misma de Dios. 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