{"id":2056,"date":"2025-08-07T09:00:16","date_gmt":"2025-08-07T07:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/?p=2056"},"modified":"2025-08-13T22:46:28","modified_gmt":"2025-08-13T20:46:28","slug":"santo-domingo-de-guzman-aprobacion-y-confirmacion-de-la-orden-de-predicadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/monasteriomadredediossevilla.com\/en\/santo-domingo-de-guzman-aprobacion-y-confirmacion-de-la-orden-de-predicadores\/","title":{"rendered":"SANTO DOMINGO DE GUZM\u00c1N &#8211; APROBACI\u00d3N Y CONFIRMACI\u00d3N DE LA ORDEN DE PREDICADORES"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2056\" class=\"elementor elementor-2056\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-855bb93 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"855bb93\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-509dc08 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"509dc08\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P.<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ab3188f e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ab3188f\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d1ae160 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"d1ae160\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e8023da e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"e8023da\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-365b151 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"365b151\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><br \/>Desde mediados de 1214 hasta el verano de 1215 fue tomando cuerpo un discipulado en torno a santo Domingo en Toulouse que, desde el principio, adopt\u00f3 un g\u00e9nero de vida teniendo como base los votos religiosos, la oraci\u00f3n en com\u00fan, la preparaci\u00f3n doctrinal y las salidas a misionar por la di\u00f3cesis tolosana.<br \/><br \/>Aseguraba la formaci\u00f3n teol\u00f3gica un maestro ingl\u00e9s llamado Alejandro Stavensby, que, seg\u00fan Humberto de Rom\u00e1ns, so\u00f1\u00f3 con la llegada a su aula de \u00absiete estrellas\u00bb, es decir, de fray Domingo y sus compa\u00f1eros: <br \/>\u00abHe aqu\u00ed que santo Domingo con seis compa\u00f1eros de su mismo h\u00e1bito se acercaron humildemente al mencionado maestro; le hicieron saber que eran frailes que predicaban el Evangelio de Dios en la regi\u00f3n de Tolosa contra los infieles y a los fieles; le manifestaron igualmente que iban a frecuentar sus clases, y deseaban y anhelaban con \u00e1nimo impaciente o\u00edr sus lecciones. Dicho maestro tuvo a los mencionados siete frailes como familiares y devotos, y los instruy\u00f3 en calidad de alumnos\u00bb.<\/p><p>Por otra parte, el papa Inocencio III hab\u00eda convocado un concilio ecum\u00e9nico, el IV de Letr\u00e1n, cuyo comienzo se fij\u00f3 para 13 de noviembre de 1215. <br \/>A principios de octubre de 1215 Domingo estaba ya en Roma al lado de su obispo Fulco. El anticipo les facilit\u00f3 la oportunidad de entrevistarse con el Papa. Este otorg\u00f3 una bula el 8 de octubre de 1215 a Domingo, frailes y monjas de Santa Mar\u00eda de Prulla, cerca de Fanjeaux, en la di\u00f3cesis de Toulouse. Los acog\u00eda bajo la protecci\u00f3n apost\u00f3lica. <br \/>El tema de la predicaci\u00f3n iba a ser objeto de reflexiones posteriores, ya abierta la asamblea conciliar.<\/p><p>En el canon X se estableci\u00f3 que los obispos buscaran personas id\u00f3neas, capaces de llevar adelante el oficio de la santa predicaci\u00f3n. Tales sujetos se comprometer\u00edan a recorrer, en nombre del obispo, los lugares que les confiaran para edificar a las gentes con su palabra y ejemplo. Al prelado diocesano correspond\u00eda proveer convenientemente de cuanto necesitaran, para que no se vieran obligados a interrumpir su cometido por falta de lo necesario. Ser\u00edan sus cooperadores, no s\u00f3lo en el oficio de la predicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en el ministerio de las confesiones.<\/p><p>Se urg\u00eda, igualmente, a los obispos para que cuidaran de la ense\u00f1anza, y as\u00ed en el canon XI se determinaba que en la catedral o en las iglesias colegiatas deb\u00edan procurar que hubiera maestros remunerados. En las iglesias metropolitanas, es decir arzobispados, deb\u00eda abrirse una escuela de teolog\u00eda. Pero el canon conciliar que m\u00e1s afect\u00f3 a Domingo fue el XIII, en que se trataba de los nuevos institutos religiosos.<\/p><p>Conviene recordar que Europa se hab\u00eda habituado durante largo tiempo y hasta la reforma gregoriana a la sola regla de san Benito. La diversificaci\u00f3n de \u00f3rdenes que se comenz\u00f3 desde mediados del siglo XI parec\u00eda ahora excesiva y creadora de grave confusi\u00f3n. <br \/>El IV concilio de Letr\u00e1n determin\u00f3 que quien quisiera hacerse religioso entrara en uno de los \u00abprop\u00f3sitos\u00bb ya aprobados. Si se trataba en adelante de fundar una casa religiosa deb\u00eda ajustarse \u00aba la regla e instituci\u00f3n de un prop\u00f3sito de religi\u00f3n ya aprobado\u00bb.<br \/>Santo Domingo y sus hermanos eligieron por Pentecost\u00e9s de 1216 la regla de san Agust\u00edn y, una vez elegido nuevo papa para suceder al difunto Inocencio III, se traslad\u00f3 a Roma para obtener la \u00abconfirmaci\u00f3n\u00bb de su orden. La consigui\u00f3 el 22 de diciembre de 1216.<\/p><p>Sin embargo, Domingo no parti\u00f3 de inmediato, sino que continu\u00f3 por un tiempo en Roma e intensificaba su plegaria. <br \/>Cuando se hallaba orando junto al sepulcro de San Pedro en el Vaticano tuvo una experiencia espiritual verdaderamente decisiva, que narra Constantino de Orvieto con estas palabras: <br \/>\u00abEstando Domingo en Roma, en concreto orando en la bas\u00edlica de San Pedro, pidiendo a Dios que conservara y aumentara la orden, vio c\u00f3mo se le acercaban los Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. Pedro le entregaba un b\u00e1culo y Pablo un libro. Le dec\u00edan: \u201cVe, y predica, porque Dios te ha escogido para este ministerio\u201d. Dicho esto, le parec\u00eda ver a sus hijos diseminados por todo el mundo, yendo de dos en dos, anunciando la palabra divina\u00bb.<\/p><p>El 19 de enero de 1217 el Papa escribi\u00f3 a la universidad de Par\u00eds, para interesar a los estudiantes en la evangelizaci\u00f3n de la regi\u00f3n tolosana. <br \/>Les dec\u00eda que la situaci\u00f3n lamentable en que se encontraba hab\u00eda comenzado a cambiar por el celoso ministerio de algunos siervos de Dios. Pero en aquel campo se necesitaban nuevos brazos, a fin de que los males no enraizaran de nuevo. <br \/>Ped\u00eda que algunos universitarios se trasladaran all\u00ed y as\u00ed, con la gracia de Dios, colaboraran por medio de lecciones o conferencias, con la predicaci\u00f3n y la exhortaci\u00f3n. Todo esto deseaba ardientemente Domingo, y por aquellos d\u00edas se hall\u00f3 una f\u00f3rmula para la confirmaci\u00f3n de lo que tanto deseaba.<\/p><p>Honorio III firm\u00f3 una nueva bula el 21 de enero de 1217. La dirigi\u00f3 al prior y hermanos Predicadores de San Rom\u00e1n de Toulouse, a los que llamaba \u00abatletas de Cristo\u00bb, protegidos con el escudo de la fe y la coraza de la salvaci\u00f3n. <br \/>Su tarea estaba centrada en hacer fructificar la semilla de la Palabra de Dios, sin que temieran a los que pod\u00edan dar muerte a su cuerpo. El Papa Savelli llamaba solemnemente a las puertas de su caridad para que se dedicaran con todas las fuerzas a evangelizar la Palabra del Se\u00f1or, insistiendo de manera oportuna e importuna, y as\u00ed llenaran laudablemente el \u00abministerio de evangelistas\u00bb. Sobrellevar\u00edan con ecuanimidad las tribulaciones o pruebas que pudiera acarrearles semejante tarea. <br \/>A ejemplo de san Pablo, deb\u00edan alegrarse al ser hallados dignos de sufrir contumelias por el nombre de Cristo. Una leve y moment\u00e1nea tribulaci\u00f3n merecer\u00eda un peso de gloria, ante el cual perd\u00edan importancia los sufrimientos de este mundo. <br \/>El Papa Honorio calificaba a Domingo y a los suyos como hijos muy especiales de la Iglesia. Con mandato apost\u00f3lico los exhortaba a la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios.<\/p><p>La expresi\u00f3n \u00abOrden de Predicadores\u00bb la utilizar\u00e1 un a\u00f1o m\u00e1s tarde Honorio III.<\/p><p>FELIZ D\u00cdA<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Padre Vito G\u00f3mez O.P. 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